Impagos

Reclamación de impagados

Reclamación de impagados y cobro de morosos conforme a las previsiones y procedimientos contenidos en la legislación española para el aseguramiento de bienes y la reclamación de deudas e incumplimiento de obligaciones contractuales derivadas del comercio, las relaciones mercantiles, profesionales y particulares.

Este servicio pretende ser un instrumento ágil que permita conocer desde el primer momento la vigencia de la deuda, la viabilidad de una posible reclamación y el correcto procedimiento para llevarla a cabo.

Examinar la legitimidad de la deuda y su acreditación, determinar la vigencia del plazo para reclamarla, plantear la viabilidad de la reclamación amistosa al moroso y acudir a la vía judicial en su caso, así como muchos otros aspectos inherentes a la relación entre el acreedor y el moroso, se encuentran profusamente regulados en una variedad de cuerpos legales que son objeto de frecuentes modificaciones legislativas así como de matices y complementos por parte de la Jurisprudencia de los Tribunales.

Disponer del apropiado consejo legal permite ahorrar tiempo y gastos innecesarios, propiciando la adopción de las medidas legales idóneas que mejor sirvan a los intereses del acreedor frente al moroso de que se trate.

Juicios por impagos

Asistencia y defensa judicial a acreedores o deudores en juicios por impagados sustanciados ante los Juzgados y Tribunales así como en los partidos judiciales de su provincia.

Los juicios por reclamación de impagados no solo tienen por objeto la reclamación de deudas comerciales pendientes de liquidación, el impago de servicios profesionales, las deudas entre particulares y los pagarés impagados a la fecha de vencimiento, sino también los conflictos derivados del incumplimiento de obligaciones contenidas en contratos civiles o mercantiles.

En este tipo de juicios la prueba de la deuda, o del incumplimiento de la obligación contractual en su caso, es fundamental para poder acreditar la existencia y vigencia de la misma, y por tal razón también lo es el poder demostrar lo contrario, pues el debate se centra en la posibilidad de exigir el pago de una deuda valida a todos los efectos que no resulte compensable.